miércoles, 13 de julio de 2011

La nueva esclavitud del siglo XXI

 
Los que me conocen ya saben que no albergo ningún sentimiento de odio o xenofobia hacia ninguna raza. Ni tampoco hacia ningún determinado colectivo cultural o religioso, pues como dijo nuestro líder en Lleida, Eduard Pallerola, en una entrevista televisiva, nosotros estamos comprometidos con la identidad de todos los pueblos del mundo (aludiendo así a la identidad del pueblo saharaui, constantemente amenazada por el imperialismo marroquí). Nosotros, los que nos proclamamos identitarios, nos vemos en la obligación ética y moral, de ser precursores de nuestra identidad, así como de defender aquellas causas contrarias a la identidad de otros pueblos (el pueblo saharaui, el pueblo tibetano… y tantos otros hoy amenazados por los imperialismos del siglo XXI).
 
Por lo tanto, de forma breve, creo haber dejado claro que los populistas-identitarios (versión catalana) o nacional-identitarios / nueva derecha (versión europea) no son para nada propensos al odio y la xenofobia, todo lo contrario, pues entendemos las etnias, los pueblos y las culturas como la esencia más bella de la vida y, por lo tanto, a su perpetuidad y continuación histórica dedicaremos nuestra existencia.
 
La inmigración como conflicto social
 
La inmigración es una oportunidad y un reto, en cuanto hablamos de una inmigración legal, una inmigración adaptada a las costumbres occidentales, una inmigración que tenga reciedumbre moral que asuma los valores europeos. Para entender el efecto migratorio, debemos centrarnos en señalar aquellos que lo provocan, que son los políticos y gobernantes, los nuestros y los suyos. Podríamos exponer un sin fin de motivos, hablando de capitalismo y globalización, pero ahora no toca, ni tampoco se ha pensado este breve ensayo para hablar de ello. La actualidad que tenemos hoy es la siguiente:
 
1-Una crisis consentida y fomentada por nuestros políticos, que ha derivado en una suma de más de cinco millones de parados, entre ellos varios millares de inmigrantes residentes en España.
 
PD: Eso hace que sea impensable e insostenible cualquier idea favorable hoy por hoy a la contratación, ni tan siquiera en origen, de cualquier inmigrante más.
 
2-Una inmigración que, además de no ser conocedora de nuestra tradición y nuestra lengua (somos muchos los trabajadores que nos hemos topado algunas veces en nuestros puestos de trabajo con algún inmigrante que apenas sabia saludar en catalán o castellano), nos acarrea el problema adicional  de que su índice de natalidad supera al europeo. Además, todos ellos carecen de cualquier formación laboral (ciclos de grado medio o superior) o formación académica (universidad). Por lo tanto, nos vemos ante una población muy numerosa que, hoy por hoy, solo sirve a los patrones corruptos, para fomentar la nueva forma de esclavización del siglo XXI.
 
3-Si validamos el dato de la existencia en España de cerca de 6 millones de inmigrantes, según datos oficiales, y dado que tenemos una cifra de paro que supera los 5 millones, pese a no ser ésta la cifra oficial del gobierno, debemos colegir que los inmigrantes: o bien son los únicos que trabajan y que los 5 millones de parados son todos de origen español, o bien llegar a la conclusión de que muchos de esos 5 millones de parados son inmigrantes. Por consiguiente, si aportaron poco en los últimos diez años, hoy no aportan absolutamente nada.
 
4-La discriminación positiva como herramienta de inestabilidad social es el resultado de una mala gestión de los gastos públicos, de malbaratar nuestro tejido productivo e industrial, de rebajar la economía productiva del país y fomentar la mano de obra barata que, hoy por hoy, hace que tengamos unos sueldos muy inferiores al resto de Europa. La poca conciencia social de nuestros gobernantes ha provocado la saturación de nuestras instituciones sociales y una profunda crisis en los sistemas de protección de la Seguridad Social, organismo altamente eficaz hasta la entrada abusiva de extranjeros, que no ha sabido adaptar los medios a las posibilidades de acogida, entre ellos la merma de personal que se ha producido en los últimos años.
 
Este va a ser el primer ensayo sobre el problema de la inmigración, que será continuado con otra serie de artículos, referentes al mismo tema, en este medio que es ya una referencia informativa para todos los identitarios catalanes y españoles.

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